From the Bishop

QUERIDOS AMIGOS EN EL SEÑOR, AQUÍ EN NUESTRA DIÓCESIS

By REVERENDISIMO KEVIN W. VANN, OBISPO DE ORANGE     10/5/2017

 

Si observamos el calendario Litúrgico de los últimos días de Septiembre, encontramos una serie de días importantes. Por ejemplo, el 29 de Septiembre tenemos la fiesta de los Santos Arcángeles Miguel, Gabriel y Rafael. En este día especialmente, damos gracias por la presencia y el ministerio de la comunidad Norbertina en la Abadía de San Miguel, que ha servido tantos años aquí en el Sur de California. Los miembros originales de esta comunidad vinieron aquí como refugiados de la terrible Revolución Comunitaria en Hungría, en 1956. Los Norbertinos han sido una gran fuente de bendición para nosotros aquí en nuestra Diócesis a través de su escuela secundaria de San Miguel, de su asistencia y ministerio en varias de nuestras parroquias aquí y en la Arquidiócesis de Los Ángeles. Este año, especialmente, rezamos en agradecimiento por el 40 aniversario de la ordenación del abad Eugene Hayes y el padre James Smith.

También podemos mirar al 27 de septiembre, la fiesta de San Vicente de Paúl. La familia de San Vicente de Paúl incluye a los Vicentinos (o Congregación de la Misión); las Hijas de la Caridad (que este año están celebrando 400 años de su fundación por San Vicente y Santa Luisa de Marillac); las diversas ramas de las Hermanas de la Caridad; y el beato Frederick Ozanam, que fundó la Sociedad de San Vicente de Paúl mientras estaba en la Sorbona en París. Él hizo esto porque como Católico practicante, estaba recibiendo burlas de por los ateos, en el sentido de que él no tenía ninguna preocupación por los pobres.

En estos días habré tenido tres ocasiones de estar con una serie de miembros de la Sociedad de San Vicente de Paúl aquí en nuestra Diócesis. Su dedicación a los enfermos, pobres y marginados es edificante. El primer objetivo de los “Vicentinos” es su propio crecimiento en la santidad, y luego el servicio a los pobres y al prójimo. Estos van de la mano. Hay una tendencia en nuestra cultura a lo que yo llamo “bifurcar” o separar en “o lo uno u lo otro”. Es decir, por ejemplo, la justicia social, por un lado, y las preocupaciones por la vida del otro lado y “¡nunca se cumplirán los dos!”. Los puntos de vista católico son ambos puntos, como bien fue explicado recientemente por el Obispo Robert Barrón cuando escribió sobre San Pedro Claver, cuyo día de fiesta fue el 9 de Septiembre. San Pedro Claver fue un ejemplo de preocupación heroica por el bienestar de los esclavos en el entonces nuevo mundo, sino también su preocupación por las vidas espirituales y sus almas. Lo mismo ocurre con la búsqueda Vicentina de la santidad y el acercamiento a los pobres y marginados, que ellos también hacen muy bien.

En un punto similar, la Congregación de la Misión (una rama de la familia Vicentina) fue fundada TANTO para la educación del clero y el alcance a los pobres. Si uno estudia la Regla de la Compañía de San Vicente de Paúl, encontrará estas palabras: “Convencidos de la verdad de las palabras del Apóstol San Pablo, los Vicentinos buscan acercarse más a Cristo. Ellos esperan que algún día ya no sean ellos los que aman, sino Cristo El que ama por medio de ellos… y que aún ahora, en su cuidado, los pobres pudiesen agarrar un reflejo del amor de Dios por ellos.

Pido a todos los que lean esta columna en esta semana que consideren ser miembros de una Conferencia Parroquial de San Vicente de Paúl aquí en nuestra Diócesis. Los miembros de una Conferencia de San Vicente de Paúl no son sólo algunas de las interminables palabras o documentos de justicia social, sino que son ejemplos vivientes de cómo la justicia social y la santidad provienen del ejemplo vivo de nuestros miembros. El ministerio y la misión de la Sociedad de San Vicente de Paúl también reflejan lo que se conoce en nuestros tiempos como “Vivir como discípulos misioneros”, donde leemos que “el ministerio pastoral exitoso … depende de la conversión continua de los líderes pastorales y el encuentro personal diario con Cristo”.

Para más información sobre la Sociedad de San Vicente de Paúl se puede contactar a un miembro que usted conozca personalmente en una conferencia parroquial o al Sr. Peter L. Andres, presidente de la Sociedad de San Vicente de Paúl, aquí en el Condado de Orange en pandres@svdpoc.org   o llamando al (714) 542-0448. El Señor está llamando, al igual que el beato Frederick Ozanam, que están esperando su ¡SÍ!

Felices días de otoño para todos. Gracias por todo lo que haces, por tu testimonio y generosidad.