EN EL MINISTERIO CORAZÓN Puro de la Catedral de Cristo, los jóvenes católicos han encontrado un grupo que les ha ayudado a profundizar en su fe, especialmente en temas de sexualidad y relaciones a través de la Teología del Cuerpo de San Juan Pablo II.
“La castidad y la disciplina en la vida cristiana son muy importantes en mi vida,” afirma Elí Arámbulo, uno de los jóvenes líderes del grupo, quien agrega que el mundo está sediento de un amor auténtico.
JÓVENES ADULTOS DEL GRUPO “CORAZÓN PURO” DE LA CATEDRAL DE CRISTO Y SU CAPELLÁN, EL PADRE JUAN NAVARRO, DURANTE UNA RECIENTE REUNIÓN. FOTO POR JORGE LUIS MACÍAS
Elí y su novia, Daniele, buscaban incorporarse a una comunidad para caminar en su fe de manera más profunda. Hallaron entonces que Corazón Puro les ofrecía charlas de fe, de adoración al Santísimo y de confesión cada mes.
“Nos ayudó bastante en nuestra relación de novios. Nos acercamos más a Dios individualmente, pero también como pareja,” dice Elí. La Teología del cuerpo es una serie de enseñanzas que el Papa polaco Karol Wojtyla, ahora San Juan Pablo II, dictó entre 1979 y 1984. Él enfatizaba que los seres humanos fueron creados para el amor y que el cuerpo es parte esencial de cómo entendemos y vivimos ese amor en nuestras relaciones con Dios, con los demás y con nosotros mismos.
“Los seres humanos fueron creados a imagen y semejanza de Dios y nuestros cuerpos, templos del Espíritu Santo, son esenciales para comprender nuestras relaciones,” afirmó el santo padre, haciendo eco de las palabras de san Pablo a los Corintios (1Co 6:19), cuando subraya la dignidad corporal y su importancia en las relaciones humanas y en la espiritualidad.
La comunidad católica de Corazón Puro ha crecido en los últimos tres años e incluye a personas de ambos sexos y a familias completas que profundizan en la idea del cuerpo como “templo del Espíritu Santo.”
“Nunca había conocido a tantos jóvenes adultos que tenían tantas ganas de aprender más sobre nuestra fe,” dijo Elí, de 25 años e hijo de padres originarios de Zacatecas, México. “Muchos se están acercando más a Dios.” Corazón Puro es una organización con sede en Nueva York, fundada por el padre Agustino Torres, fraile franciscano de la Renovación. Se dedica a la evangelización y a la formación de líderes jóvenes, con énfasis en la teología del cuerpo, la castidad y el acompañamiento espiritual.
En la Diócesis de Orange, la iniciativa de Corazón Puro tiene una orientación bilingüe y una experiencia en la comunidad latina. Su capellán es el padre Juan Navarro, vicario de la Catedral de Cristo. “Este grupo ha ido conectando especialmente con jóvenes adultos para ayudarlos en toda su experiencia de reconocimiento de su vida cristiana,” dijo el padre Navarro. “Me parece preciosa la valoración que hacen del matrimonio, porque muchos de ellos tienen la ori entación de un llamado profundo para reclamar su santidad y, al mismo tiempo, su castidad.”
Los jóvenes adultos de Corazón Puro organizan, preparan sus temas y se reúnen para apoyarse y compartir su vida de fe y oración cristiana; caminan en un grupo sano, apoyados por la Iglesia Católica y tienen una espiritualidad bien fundamentada que les permite encontrar un espacio dentro de la vida de la iglesia. Para el padre Juan Navarro, que los jóvenes vivan la Teología del Cuerpo de San Juan Pablo II es vital para las nuevas generaciones de católicos, sabiendo que, en general, a lo largo de los años se ha perdido el sentido de la santidad.
“Nosotros les presentamos la oportunidad de que conozcan realmente la experiencia de la vida cristiana, de una experiencia sana para vivir su sexualidad, porque en el fondo es así, y fuera de eso, orientarlos al matrimonio,” dijo el sacerdote. “Ya no se trata de los escuchan en las calles, sino que tienen la oportunidad de aprender y, en su testimonio, aprenden que pueden vivir la castidad en el noviazgo e incluso en el matrimonio.”
De hecho, en la serie de retiros que viven los jóvenes adultos de Corazón Puro, se colocan el anillo de la castidad y hacen la promesa de empezar a vivir una vida casta, es decir, comienzan un nuevo capítulo de sus vidas, maduran en su fe, en el amor por la iglesia, los sacramentos, y, en especial en el amor por la eucaristía, la confesión y el amor por los amigos verdaderos. Danielle Miranda, la prometida de Elí, una maestra de arte y fotógrafa de 26 años, destacó la importancia del ministerio Corazón Puro “como una segunda familia,” especialmente para la comunidad latina del condado de Orange.
Danielle afirmó que, desde que volvió de un peregrinaje, se entregó más a la oración, en particular al rezo del Divino Oficio, o Liturgia de las Horas, la oración oficial y pública de la Iglesia Católica para santificar el día, estructurada con salmos, himnos y lecturas bíblicas. Se reza a distintas horas (Laudes en la mañana, Vísperas en la tarde, Completas en la noche) para alabar a Dios.
“En mi vida personal, vivir la teología de la castidad es súper importante porque uno aprende a cómo amar a la persona que está a tu lado,” dijo. “Yo he aprendido a amarlo [a Elí Arámbulo] de una manera pura.”