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RENOVADOS EN JESUCRISTO PARA LA MISIÓN

LÍDERES CATÓLICOS DE LA DIÓCESIS DE ORANGE PROFUNDIZAN EN CONOCER EL AMOR DE DIOS, RESPONDER A ESE AMOR Y SER DISCÍPULOS MISIONEROS DIFUNDIENDO EL AMOR DE CRISTO

By JORGE LUIS MACÍAS     6/29/2026

CON EL OBJETIVO DE preparar un nuevo liderazgo para las nuevas generaciones de católicos, el Instituto Lumen Christi ofreció un retiro bilingüe denominado “Renovados en Jesucristo para la Misión,” donde se hizo extensiva la formación para líderes de la Iglesia en la Diócesis de Orange.

“Es necesaria la formación de verdaderos discípulos misioneros de la evangelización,” dijo Armando Cervantes, director de Juventud y Jóvenes Adultos de la Diócesis de Orange. “Así lo exige la creciente participación de jóvenes en la iglesia, donde ha habido un aumento significativo de católicos, especialmente en la comunidad vietnamita y latina.”

Cervantes señaló que, para lograr el objetivo de la formación, ha sido vital el apoyo de los tres obispos: Sus Excelencias Reverendísimas Kevin Vann, Timothy Freyer y Thanh Thai Nguyen, y su estrategia para fortalecer el liderazgo a nivel parroquial y diocesano. Además, se resaltó el trabajo del Instituto Lumen Christi en la creación de programas de formación y de evangelización, que incluyen una escuela de evangelización y actividades de evangelización en las calles.

El primer tema del retiro fue el kerigma y la formación de verdaderos discípulos misioneros.

“Un verdadero discípulo misionero es alguien que vive la misión de Cristo en el mundo,” dijo Cervantes. “La misión no es solo un rol en una parroquia, sino una tarea más amplia, y Jesús llama a una misión más allá del liderazgo parroquial.”

La segunda sesión que reflexionaron los asistentes al retiro fue “El discipulado. Respondiendo al Amor,” donde respondieron a la pregunta: ¿Como te está llamando Dios a conformar tu vida con El? Y todos escribieron una carta sobre lo que Dios está llamando a desprenderse y ofrecer esa carta a los pies de la cruz.

El plan, de acuerdo con Armando Cervantes, es replicar el retiro Renovados en Jesucristo para la misión por toda la diócesis, basados en las Sagradas Escrituras: Juan 3, 1-21, que narra el encuentro entre Jesús y el fariseo Nicodemo, donde se enseña la necesidad de “nacer de nuevo” del agua y del Espíritu para ver el Reino de Dios. Jesús explica que Dios envió a su Hijo por amor para salvar al mundo, no para condenarlo. En dicha reflexión del día, Lucas 5, 1-11, se habló de la pesca milagrosa y el llamado de los primeros discípulos por parte de Jesús en el lago de Genesaret. Tras enseñar desde la barca de Simón Pedro, Jesús ordena echar las redes, lo que da como resultado una abundante pesca. Simón reconoce su pecado y Jesús lo comisiona para ser “pescador de hombres.”

La tercera cita bíblica de reflexión en el retiro fue Mateo 28, 1-20: la Resurrección de Jesús, destacando el hallazgo del sepulcro vacío por las mujeres, el mensaje del ángel, la aparición de Jesús y el envío misionero a los discípulos. Jesús proclama que tiene todo el poder y promete estar con la Iglesia hasta el fin del mundo.

“La Iglesia es misionera por naturaleza,” afirmó Viridiana Serrano, coordinadora del Instituto Lumen Christi. “Su finalidad es llevar el Evangelio a quienes no conocen a Cristo o se han alejado de Él.” Serrano enfatizó que el cristiano misionero no es un simple voluntario de la Iglesia, “sino un testigo que, movido por la fe, cumple con su misión de anunciar el amor de Jesús.” ¿Cómo conocer a Dios?, preguntó. “Viviendo su Palabra,” respondió.

“Al estar en la barca, los discípulos de Jesús vieron que no pescaban nada porque no habían profundizado en la fe en Jesús; las Escrituras nos invitan a profundizar en el amor a Jesucristo, no solo dentro de nuestra parroquia, sino también fuera de ella. El Señor nos pide que entremos en un ambiente donde hay temor, dolor y donde la gente no lo conoce porque la misión personal es evangelizar.” “¡Tengo que esforzarme más!,” subrayó. ¡Y Jesucristo nos envía a todos a evangelizar!”

Viridiana Serrano ejemplificó que se puede evangelizar a través de los dones que Dios le ha concedido a una persona y no tiene que ser algo extraordinario.

“Incluso acomodar la fruta en una mesa es algo tan sencillo que quizás puede incidir para que algunos se acerquen a Dios, por el trato que les diste,” subrayó. “Esa es la finalidad de todos los dones: edificar el cuerpo de Cristo.” Por ello, -dijo- es necesario identificar los talentos naturales, ponerlos en servicio activo para los demás y trabajar en equipo, es decir, haciendo comunidad.